viernes, 1 de julio de 2011

El hombre

Está formado por Cuerpo, Espíritu y Alma. Resumido en carne y alma. Existen potencias carnales y del alma: Tiene voluntad animal instintiva y racional electiva, inteligencia animal y racional, un ser que quiere y ama en el que es posible la ausencia y carencia, la enfermedad de carne y alma.

En la existencia del hombre la puerta en el camino que es la muerte ha permanecido cerrada  y sin esperanza a tratado detraspasarla para continuar su existencia de diversas maneras. El hombre conoce el poder multiplicador de la comunidad, la comunión de bienes, ideas y de sus propias personas, la fecundidad de su cuerpo y de su alma: La primera con la fuerza de la naturaleza mientras que la segunda da a luz con mucha dificultad y tras siglos de experiencias, equivocaciones, fracasos y logros.

El espacio humano es el denominador común que nos permite comprender el camino que ha recorrido la humanidad en la que despuntan algunos hombres-dioses en una localidad, el lugar, denominados genios.

El hombre es tocado por un ser supremo y su voluntad decide poner al servicio o en al dominio. Conocemos quienes levantan y quienes hunden en momentos concretos del desarrollo de los pueblos. Entusiasmado, toda la comunidad da saltos de gigante con los héroes que dedican toda su vida al servicio de la producción del talento otorgado.

El Camino

El Tránsito entre el espacio exterior y el interior, el paso, se vuelve transcendental en la creación humana.


El hombre observa el resto de la naturaleza a la que su ser se encuentra unido, se moja con la lluvia, le calienta el sol, siente el frío de la noche, la disminución de la luz, la necesidad de comer, beber, dormir, etc. Las necesidades primarias comprende se realizan de forma automática: pensar,ver, oír, respirar, latir, oler, gustar, sentir: Sentimientos. Sentidos.

Todo a su alrededor entra en su interior por los sentidos corporales: descubre que la relación existente pasa por la sensibilidad de su cuerpo. Además conoce; el pensamiento le permite interiorizar las fuerzas que rigen la creación y puede preguntarse: ¿Quién es?

La búsqueda del nombre, del propio nombre se vuelve la meta de su existencia cognoscitiva.

En su existencia los demás, la madre de donde le vino la vida, el padre, los hermanos, la familia, el clan forman parte de su ser, conoce la necesidad social de su propia existencia y a su vez se vuelve necesidad para el resto de sus semejantes. Establece una relación horizontal de semejanza. En el grupo el hombre no sólo puede defender mejor su existencia sino que la puede desarrollar con la participación de los demás, cada individuo aporta al conjunto y el resultado es mucho más que la suma, es un resultado exponencial, la cosecha, recolección y caza es abundante.

Cada descubrimiento lleva mucho tiempo invertido, el progreso es lento y el valor de lo adquirido a cada paso se ve amenazado por otros que desean obtener los frutos con el mínimo esfuerzo arrebatando al prójimo  parte o la totalidad de sus bienes.

La historia  va en este tiempo acompañada de la tenue luz del fuego de una linterna ó vela y de la incandescencia de la lava que brota de las entrañas del corazón del hombre. La fuerza de la existencia en cada uno requiere ser domada y educada: domada para que los impulsos de la naturaleza y las tentaciones no dominnen la voluntad, la lucha interior por ser Señor de uno mismo y la educación que somete incluso los legítimos intereses del individuo al bien de la colectividad, el bien de la comunidad.

Así en la búsqueda de nuestro propio nombre, nuestro rostro aparece la lucha interior y en la búsqueda del rostro humano la lucha exterior.

El hombre es un ser humano. Está formado por tres elementos que lo constituyen existencialmente. El espacio es tiempo y el recorrido la existencia de cada uno. En cada uno late la existencia con un carácter eviterno; tenemos origen pero no tenemos fin. También late el más fuerte de los deseos; ser feliz. Finalmente late la consolidación de nuestra propia existencia en un nombre perdurable más allá del paso de la inevitable puerta en todo camino.La muerte.

jueves, 30 de junio de 2011

El recinto

El crómlech.

La elección de un lugar  geográfico (monte, encuentro de ríos, peñascos) y  la creación del sitio con la delimitación del contorno.
El espacio sacro.
La expresión del alma.

No es lo más importante el interior, con serlo y significarlo, ni el exterior (la inmensidad)
sino el pomerium.


Comienzo

Vamos a recorrer la vida de la humanidad desde el destierro siguiendo la obra más característica del hombre;  la creación del espacio.